¿Qué es la periodoncia?

Una encía sana se caracteriza por un color rosado, dientes firmemente sujetos a ellas y ausencia de sangrado al cepillarse o con el uso del hilo dental.

La enfermedad periodontal (comúnmente conocida como piorrea) es la enfermedad que afecta al hueso y a la encía que rodea y sostiene al diente. Suele pasar desapercibida porque no causa dolor pero, es muy importante diagnosticarla ya que no sólo afecta a los dientes, las infecciones en boca a través de la saliva y la sangre pueden afectar a cualquier órgano del cuerpo, entre otros, al corazón.

La enfermedad periodontal se divide en dos fases principales:

  • Gingivitis: que es un proceso de inflamación de las encías reversible, caracterizado por el sangrado e inflamación. El dolor no suele aparecer o suele ser leve (por lo que el paciente puede no darle importancia a la enfermedad establecida)
  • Periodontitis: como la gingivitis, también es causada por el acúmulo de bacterias entre la encía, las raíces de los dientes y el hueso, aunque es una fase más grave. En este punto, la enfermedad de las encías se ha convertido en una enfermedad crónica, e irreversible que no se puede curar, aunque sí se puede parar en su evolución. Produce la disminución del volumen de hueso y encía que sostiene los dientes firmes pudiendo llegar a perderlos.

Tratamiento enfermedad periodontal

En una primera fase de la enfermedad, el tratamiento que hacemos tras un estudio exhaustivo del daño de cada pieza dental, consiste en la realización de raspados y alisados radiculares. Esta técnica combinada con rutinas estrictas de higiene y mantenimientos en clínica nos ofrece, en la mayoría de los casos, unos resultados excelentes.

En los casos más graves donde existe destrucción de hueso podemos realizar tratamientos más severos, como cirugías periodontales o injertos de hueso artificial.